viernes, 9 de enero de 2009

Fresquito

La ola de frío que azota sin piedad gran parte de Europa esta semana también a llegado a mi casa. Nada que ver con grandes cantidades de nieve ni suministro de gas cortado por los rusos o carreteras en las que se prohíbe transitar sin cadenas. Aquí las consecuencias son mucho más modestas, y además es fácil mirarlo desde la comodidad de un piso con calefacción central.

Pero ahí está, mi humilde capa de hielo en el recipiente donde se guarda el agua de lluvia para regar las plantas. Pero no por humilde tenía que ignorarla, bien al contrario. Sobrevivió como una valiente hasta las 14 horas, hora más hora menos. Un pequeño recuerdo para ella.






Pero lo malo de este pequeño homenaje al hielo indefenso ha llegado mientras cargaba sus fotos en el blog y me ha aparecido esta otra:





Casi prefiero no hacer ningún comentario para no deprimirme ni deprimir a nadie. El invierno es invierno, y como dice algún insensato/a-capullo/a-sabijondo/a, en invierno nieva. A más de uno se le tendría que aplicar el castigo de cortarle la lengua sin anestesia para ver si así dejaba de decir chorradas.

De todas formas, quien más quien menos se muere de ganas que llegue la primavera otra vez.

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