lunes, 29 de junio de 2009

Él lo puede decir

Shakeaspeare y Catalino el calavera, musos del Periscopio

Él lo puede decir mejor que si estuviera en un anuncio de L'Oréal: Él es la leche.

Vamos innovando

Ahora puedo mandar entradas al blog desde mi telefonino.

viernes, 26 de junio de 2009

La clase es un don innato


Hay quien lo tiene y hay quien no lo tiene.

Por si las moscas, como podeis comprobar, me muestro así en mi perfil facebookero. La elegancia no tiene porque estar reñida con el buen humor...

Michael Jackson is dead

Se ha muerto Michael Jackson. Vaya. No recuerdo la última vez en que fui consciente que estaba vivo.


jueves, 25 de junio de 2009

¡Me han hecho de Feisbuk!

Nur Figueras
Nur Figueras
Crea tu insignia

Como me han hecho de Facebook, conectamos Periscopio y Nur, y nos sale una macedonia estupenda.

jueves, 18 de junio de 2009

Espíritu de contradicción

La chicharra ha llegado con toda su fuerza a reblandecer nuestros cerebros magullados. ¡Pero qué os voy a contar! A parte de estos sofocones, la primavera ha traído con ella muchas notícias. Bastantes son buenas, algunas regularcillas, y otras que lo mejor es que pasen tan pronto como sea posible. Por ello y sólo con ganas de seguir mi espíritu de contradicción, un collage pseudo-invernal. Porqué una textura vale más que mil palabras.


miércoles, 10 de junio de 2009

¡UR-TI-CA-RIA!

Esta mañana me picaba a rabiar el dedo gordo del pie derecho. Mientras me preparaba el desayuno, me rascaba a todo meter con el pie izquierdo. Enseguida me he dado cuenta que de lo que menos debía preocuparme era del pie...


... sino que me picaba el cuerpo entero...

...porque la urticaria se había apoderado de él.


Me dan mucho apuro las fotos de manual de dermatología. Pero al verme cual posible modelo de unos de ellos, me solidarizo al cien por cien aquellos a quienes les supuran las pístulas o van cargados de costras.

URTICARIA: proviene del latín urtica que significa ortiga y hace referencia a aquel proceso cutáneo que cursa con intenso prurito o sensación de quemazón y que se acompaña de la aparición de lesiones habonosas en toda la superficie cutánea y, en ocasiones, también en mucosas. Cualquier persona puede padecer este proceso y afecta por igual a ambos sexos. Más raramente pueden afectarse ancianos y niños. La etiología de la urticaria suele ser muy variada, implicándose factores infecciosos, medicamentosos, inmunológicos o alimentarios. No obstante, hasta en el 50 por ciento de los casos no se puede encontrar un desencadenante claro. Es importante evitar el o los factores desencadenantes si son conocidos. Como primera medida, se iniciará tratamiento antihistamínico, siempre con control médico. Es muy importante evaluar la presencia de dificultad respiratoria asociada, y si es importante, o no responde a los tratamientos anteriores, se administrará adrenalina subcutánea. En todos los casos es necesaria la actuación del médico en un centro sanitario.

martes, 9 de junio de 2009

Manifiesto

El Periscopio nació hace casi seis meses. Han pasado muchas cosas, pero aquí está: tan vivo como siempre y con ganas de más.

La cabeza nos bulle al Periscopio y a mi. Y la inspiración absoluta llega en esos segundos justo antes de dormirse. Acabo muchas veces despertándome, porque si no lo olvido todo. Ahí están las libretas en la mesilla de noche, las notas en la grabadora de voz del móvil, y lo que no apunté por pereza y nunca volveré a recordar.

Pero hoy he decidido centrarme. El blog es lo que es y aunque seamos muchos, la cosa está muy mala. La gente no lee las entradas, no deja comentarios. ¡Pero no hay que rendirse! Así que la decisión es simplificar y hacerlo más visual. Me voy a agarrar a las tijeras para collagear hasta que les salga humo. Me he decidido por la expresión corta y contundente. Una especie de microprosa-collagera-sinsentidomásquepami.

Este es mi manifiesto de inicio de verano. ¿Lo cumpliré? Sí, o no o todo lo contrario.

Por cierto, muchas felicidades a V y a T. He recibido vuestro mail. Hablamos.

jueves, 4 de junio de 2009

Los chinos se nos van a comer

El 20º aniversario de la protesta de estudiantes en la plaza de Tiananmen hace resurgir viejos fantasmas. Primero, y más banal, en que uno se está haciendo mayor cuando recuerda perfectamente el impacto en sus ojos adolescentes la imagen de aquel desconocido que se plantó delante de los tanques comunistas. Después salen los temas más difíciles: la falta de libertad en uno de los países más grandes y de mayor crecimiento pese a la crisis en la actualidad, los problemas de abusos económicos y de derechos humanos a la población, el reparto irregular de la "capitalismo" del gigante rojo, el hecho que Mao se haya convertido en un icono pop gracias al pesado de Warhol, la polémica por la censura en Internet con cierre de portales (Twitter, Blogger, Hotmail...) o páginas de contenido político disidente por temor a celebraciones contrarrevolucionarias.

En general, y espero que no haya sido por Tintín en "El loto azul", los chinos me han dado siempre un poco de yuyu -y esto, que quede claro, no pretende de ninguna manera ser un alegato racista-. Porque son muchos, porque no se puede entender un carajo de lo que hablan o de lo q
ue escriben, porque no reconoces lo que te dan cuando vas a un restaurante o porque no sabes si cuando te sonrien lo hacen de verdad o estan pensando en si serías comestible cual pato laqueado. Hace años que todo el mundo lo dice: ¡Los chinos nos van a comer!, pero a mi no me gustaría acabar mis días cortada en pedacitos flotando en un mar de salsa agridulce. Total, que en un país dónde a las famílias se les hacía pagar la bala con la que se ejecutaba a un condenado a muerte hasta no hace mucho, las cosas no son del todo claras.

Para acabar, no puedo evitar hacer un comentario sobre el Todo a Cien cercano a casa del que ya he hablado en otras entradas. Me sorprendió ver el BMW extragrande que conducía el dueño hace un par de años. Pero más me sorprendió verlo el otro jueves al volante de un Porche Cayenne negro nuevo e impecable. Si no se nos han comido, poco nos queda.

Lo malo de los aniversarios de momentos difíciles, es que no sólo se celebran una vez, sino que año tras año vuelven a aparecer y no evitan que cosas igual de feas se repitan.