miércoles, 4 de noviembre de 2009

El octubre maldito o los Blogueros también lloran

Sí señores, el mes de octubre 2009 ha sido una auténtica maldición. Y eso que había empezado muy bien, con viaje, a Alemania, fiestas, bodorrio simpatiquísimo en un barco en el Spree, todo estupendo. Pero las cosas rápidamente tomaron caminos pesados, desconocidos e insondables y decidí que un descanso bloguero era lo más conveniente. Pero aquí estoy de vuelta.

El otoño, y en concreto el mes de octubre tienen un no sé qué. Entre la Matanza de Tlatelolco (...), la Caída de la Hoja, el Descubrimiento de América, el Cambio de Hora (malo,malo), la Oktoberfest, el Coñazo del Halloween (¿Y la castañada?¿Qué?) la Melancolía Otoñal y, por supuesto, la Revolución Bolchevique. Sin olvidar La Caza del Octubre Rojo, película de sobremesa dominguera que he intentado ver como tres veces y las tres me he dormido. No podeis imaginar cuanto me alegro que octubre haya pasado de una vez y que venga noviembre, con sus muchos cumpleaños. En especial el mío, y el de quien vosotros ya sabeis (bajito, rubito y nervioso). Así que a celebrar cosas buenas, que para las malas no hay ganas.

Os presento además a mi pingüino, que no tiene nombre pero aún así tiene una elegancia innata que pondría verde de envidia a cualquiera de los que se mueren por que les fotografie un bloguero de los que marcan lo último en tendencias de moda. No lo había pensado hasta ahora, pero si a alguien se le ocurre cómo llamarle, igual podríamos encontrar una excusa más para una fiesta. Eso sí, el nombre tiene que estar a la altura de las circunstancias. Y además hay que felicitar a su mamá Mariela por haberlo parido tan guapo y con tanta prestancia.



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