viernes, 20 de marzo de 2009

Charlie


Este es un tema algo espinoso. La primera vez que el Periscopio sale de aguas profundas.

Ayer por la noche, leyendo la versión digital de El País me sorprendió mucho encontarme esta foto con su correspondiente artículo en la página de inicio. Se destacaba que era la foto más reciente de ese hombre y que se trataba de una actualización rutinaria de los archivos fotográficos del Departamento de Corrección y Rehabilitación de California. ¿Eso es suficiente para hacer primera página en la versión digital de un periódico de tirada nacional?

Nadie puede obviar que al ver esta foto lo primero que destaca es la esvástica que lleva este ancianito tatuada entre las cejas. Por lo demás sería un hombre calvo, de barba canosa y mirada triste pero inquietante. Aunque no tan inquietante como hace casi cuarenta años.

Este hombre de 74 años no es ni más ni menos que Charles Manson, el asesino más famoso y mediatizado del mundo. La esvástica se la tatuó justo al empezar el juicio que lo llevó a la cárcel de por vida. No es la primera vez que le vemos, ni será la última. Estan preparando el enésimo documental sobre él.

No suelo hablar sobre temas de actualidad en este blog, y soy de lo menos mitómana de lo que os podais imaginar. Pero que te hablen de asesinos en serie con toda normalidad -como quien habla de las subidas y bajadas de la bolsa o de las peleas entre políticos tocacojones- te hace pensar.

De este hombre sabemos miles de cosas: aspirante sin suerte a estrella del rock, manipulador, cienciólogo y creyente en el Apocalipsis, era el líder de una secta denominada La Familia. Basaba sus enseñanzas en el uso desenfrenado de sexo y drogas. Se hizo famoso por ser el instigador del asesinato de Sharon Tate, aunque tenía una larga lista de entradas y salidas de prisión desde su adolescencia y unos cuantos muertos dejados en el camino. Pero ese acto considerado por algunos de violencia "purificadora" lo llevó al star-system de los malos malísimos, aunque no se encontró ninguna de sus huellas en las escenas de los crímenes. Se llegó a decir que con sus asesinatos, Manson cambió para siempre la historia del crimen y se cargó la época hippie.

Asesino-estrella, llegó a convertirse en un icono como el Che, Jim Morrison, Marilyn Monroe o James Dean. No creo que ninguno de ellos estuviera muy equilibrado. Aunque el equilibrio sea a veces antónimo de "genialidad". La línea entre lo increiblemente bueno y lo increiblemente malo es muy fina. Ahí está la prueba.


Pero él está vivo y los otros, muertos.

Por cierto, es Escorpión, como yo.

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